Un niño autista, un perro...: "Un amigo como Henry"
Desde hace tiempo he pensado que estar con animales: cuidarlos, verlos, tocarlos, ...era una fuente importante de
bienestar para las personas con discapacidad...
y para todas las personas!!. Recuerdo la anecdota de la profesora de mi hijo Abel
que tras tres meses en España (es adoptado de Etiopía) me preguntó cuantos hijos tenía porque Abel hablaba de Pin (nuestro perro) como alguien muy importante y pensaba que era otro hijo. PIn es alguien que también fue adoptado de un centro de protección de animales, alguien que le ayudó a sentirse familia.
En el ámbito más profesional, conocía la experiencia de centros geriátricos que tenían perros para evocar "ritmos vitales" más altos en los abuelos que allí estaban. Pero simplemente veía que en mi familia tener un perro daba mucha alegría, y también tareas de responsabilidad (darle de comer, cepillarle...acariciarle, sacarle de paseo- aunque a veces pienso que ellos nos "sacan a nosotros" ..).
En fin y si todo ese bienestar aportan los animales de compañia en entornos sin discapacidad es fácilmente aplicable y extrapolable a entornos con personas con algún tipo de discapacidad aunque quizás necesiten previo entrenamiento y adaptación a cada entorno en los que van a servir como "terapeutas o animales de asistencia". Por ello me interesó mucho la cita que me proponía la Asociación PAAT para acudir a la presentación del libro de Nuala Gardner "Un amigo como Henry" Kns ediciones, ISBN 978-84-937456-4-6 (2011). Al principio pensé que sería un Best Seller más, pero ahora lo tengo subrayado en colores con frases que me han llegado como profesional porque evocan la experiencia de esta familia escocesa que tiene un hijo con autismo. Un libro que describe su lucha por un diagnóstico que le ayudará a recibir los apoyos adecuados, su trabajo diario tanto de los padres como de la red de apoyos natural (abuelos, vecinos, amigos...). Y la llegada de Sir Henry a la familia para apoyar a Dale (el hijo con autismo) a "salir de sí mismo para encontrarse con el mundo". Cuando vino Nuala, la autora a conocer la entidad donde trabajo y valoró nuestro trabajo...aún no había leido su libro pero ahora sí que valoro yo su experiencia en primera persona y admiro el trabajo en equipo, especialmente cuando llegó su segunda hija también con autismo y continuó luchando para que su familia siguiera viviendo. Me gustaría destacar algunas frases que he subrayado en rojo, indicador de que me resultado interesante. Por ello dejar mis libros a veces es complejo por la cantidad de anotaciones que hago pero es mi forma de disfrutar del mensaje que me aporta. Felicidades Nuala por tu trabajo!.
"Este libro está dedicado con amor y admiración
a mi increible hijo Dale por permitirme contar su historia. Sin su apoyo y colaboración, no habría sido posible".
"Fuera donde fuera, siempre llevaba conmigo, mi "bolsa de supervivencia", un gran bolsón cargado con las cosas básicas: pañales, una muda, algún juguete favorito, dulces o lo que fuera que ayudase a hacer que Dale culminara su día"
"Si podemos conseguir que diga una palabra conseguiremos que diga dos".
"Si bien para nosotros había avances, no importa lo trabajosos y lentos que fueran, otras personas no compartían nuestro optimismo. Cada vez más, amigos y familiares comentaban con preocupación el comportamiento poco común de Dale y el que no hablase ni interaccionase y pronto, a medida que la vida se iba complicando, nos vimos obligados a aceptar que no podíamos gestionar las cosas solos".
"Si tiene que sobrevivir en nuestro mundo tenemos que penetrar en su autismo"
El libro finaliza con la expresión de sentimientos de Dale a través de las distintas experiencias que trata el libro. Finaliza con una guía de recursos de Escocia y con unas significativas palabras:
"En sus propias palabras.
Al considerar algunos incidentes del pasado con perspectiva y tratarlos con Dale en la actualidad, he llegado a la conclusión de que no debe subestimarse nunca la cantidad de cosas que comprende un niño. Puesto que no se comunican resulta muy fácil asumir que no entienden nada, pero cuando Dale tenía diez años, por ejemplo, me dijo: "Si no hubiéramos hablado a través de Henry, habría decidido no hablar nunca con vosotros". Los recuerdos de Dale que a continuación se transcriben referidos a los eventos narrados en diferentes capítulos del libro muestran que entendía mucho más que lo que asumíamos en aquel momento....
Dale y yo intentamos encontrar palabras para describir a ese animal maravilloso, Henry, y no lo conseguimos, pero encontré esta cita de Hermione Gingold y Dale estuvo de acuerdo en que es la forma más apropiada de recordarlo:
Llamarle perro está muy lejos de hacerle justicia, aunque dado que tenía cuatro patas, una cola y ladraba, admito que lo era, por su apariencia externa. Pero para todos los que lo conocimos, era un perfecto caballero".

Soy Mariví Martín Fraile y trabajo como pedagoga en un centro de personas con discapacidad intelectual. Estoy diseñando y desarrollando programas de estimulación global para personas adultas con discapacidad intelectual. Todo ello con el objetivo de mejorar su calidad de vida...